martes, 4 de diciembre de 2012

El secreto

Uno de los muchos quebraderos de sesera que me acarrea esto de la educación bicultural, es el tema de los repartidores mitológicos de regalos y chucherías.

Más de seis años llevo intentando gestionar cesiones y arriendos pacíficos entre rivales imaginarios, ampliando crónicas y planteando cuestiones de logística; todo para proteger la inocencia infantil y tener las Navidades en paz.

Y lo estaba consiguiendo, no se crean. Este año el acuerdo ecuménico - si bien se sostiene por los pelos - parecía satisfacer todos los requisitos alemañoles con bastante dignidad.

Nikolaus claro que se va derechito a España nada más salir de las Teutonias; pero como va andando, lleva la mitra esa incomodísima en la cabeza y el pobre está ya mayor, jamás consigue pasar de la Costa Brava - donde se queda a pasar el invierno y a cuidarse el reúma, por cierto.

A todo esto, Papá Noel es el primo de Nikolaus, y de ahí que se parezcan tanto. Pero Noel es mucho más joven y, sobre todo, más moderno, por eso tiene un trineo molón volador y se hace varios países en una noche. El problema es que aquí en Alemania hace un frío de peloten y, por esas fechas, además, hay riesgo de ventisca; así que, como en esas condiciones andar por ahí volando con prisas de casa en casa es muy peligroso, por el Norte le releva el Christkind, que lleva las alas incorporadas y además es rubito y camuflable.

La falta de Reyes Magos, no obstante, me estaba resultando harto embrollada de justificar; sobre todo porque, viniendo de Oriente, Alemania les pilla mucho más de paso que la casa de sus agüelos en Madrid ¿no? Entenderán ahora mi alegría y regocijo cuando, hace unos días, me encontré en el periódico con que el el Ober terrenal del protocolo navideño afirma que creíamos mal y que el trío soberano es de Huelva.

Cojonudo, pensé, he conseguido salvar a los Reyes.

Y ansiosa andaba yo estos días, esperando alguna preguntita de esas cojoneras del Mayor para poder encasquetarle un discurso sobre el entorno climático del camello común y su poca tolerancia a la rasca teutona, cuando me salió por un sitio totalmente inesperado.

A saber, que tres amigos suyos del cole afirman rotundamente la falsedad de obispos, angelotes ajesusados y monarcas orientales. Que son los padres, dicen.

Ojiplática y espeluznada, sólo atiné a apuntar que ah, pues yo desde luego que no soy. Pues entonces serán los abuelos, me contestó el mamonazo.

Terriblemente afligida, decidí comentar el asunto con Maromen, a ver si juntos conseguíamos elaborar una estrategia de reencantamiento infantil eficiente. No se imaginan cuan amarga fue mi sorpresa al conocer la teutona tradición de pragmatizar a los niños lo antes posible.

¿No va ya solo al colegio? ¿No se hace la cama por las mañanas? ¿No está aprendiendo a leer? ¿A sumar? ¿A pensar? Pues ya es hora de que deje de creer en fantasías disparatadas, mujer, que ya tiene una edad.

Mi gozo en un pozo. Ni dos horas de batalla dialéctica consiguieron bajar al Maromen de la burra; y miren que le eché en cara argumentos de peso, como su fe ciega en falacias más actuales tal que el estado de bienestar de su querido Land. Pero ni con esas, oigan.

 
Con lo que, empero, mi querido marido no contaba, es con mi legado cultural, ese que me ordena que por mi hijo MA-TE. Así que, viéndome sola en la lucha por la ingenuidad de mi niño, eché mano de mi dilatada experiencia en volteamiento de tortillas y me dispuse a planificar el asesinato de unas cuantas reputaciones.

Como quien no quiere la cosa, ayer aproveché que me tocaban encamamientos y volví a sacarle el tema al aplicado escolar. Cuando me volvió a explicar eso de que sus amigos habían descubierto la verdadera identidad del Christkind por irrefutable pillada a progenitor dádivas en mano, supe que había llegado el momento. Primerísimo de todo le confirmé que sus camaradas decían la verdad; y, una vez embolsada su confianza, le expliqué que, cuando los niños se portan muy mal, la única magia que les trae regalos es la del dinero. De sus padres, concretamente.

Además de la ilusión navideña, ahora compartimos un secreto. Lo que no sé es cómo de apaleada saldrá mi reputación cuando descubra el reengaño.

50 comentarios:

  1. Jaja! te perdonará, pero no le dés 50eu en una temporada, que pensará que vale la pena portarse mal jaja! Besos reina

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  2. Preciosa oportunidas que has perdido para decirle que los que son mentira son los alemanes, que los españoles son todos verdad ;)

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  3. Jajaja, me ha encantado :-) Yo creo que tu hijo, cuando sea mayor, te agradecerá que hayas sido capaz de inventarte semejantes historias y aunar culturas. Que disfruten tus niños del Nikolaus que ya no queda nada!

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  4. Que penita ha de dar que tu hijo te suelte así, a bocajarro, que los Reyes son..ya sabes, quien ellos no pensaban. Me parece estupenda tu versión y ampliar su inocencia infantil por la Navidad y sus tradiciones, hombre, que aún es pequeño...Un besote guapa y me encanta estar por aqui!

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  5. No va a salir apaleada hija porque yo creo que ninguno le guardamos rencor a nuestros padres por habernos "engañado". Menuda vuelta de rosca le gas dado al tema hija, me la apunto. Es que tienes salidas pa tooooo!!!!

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  6. He ahí el problemón: "si me mentiste a traición en esto, cuando yo que soy muy listo ya lo había averiguado, ¿en qué más me mientes, mala mujer?". Yo (española cuyos antepasados no cruzaron los Pirineos ni para irse de vacaciones hasta hace bastante poco) tuve la suerte (o no tanta) de ser hija de un señor pragmatiquísimo. Que con 4 años dejó de esforzarse en alimentar las mentiras.
    Ni disfruté menos las Navidades ni sufrí ningún tipo de trauma. Eso sí, siempre me dio bastante pena ver a un primo mío, que con 12 añazos y pelos incipientes en el bigote sigue emocionándose con videos online en los que Papa Noel dice su nombre.

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    1. ¿Pena por el primo? ¿Por qué? Si como afirmas él podía seguir viviendo instantes de ilusión y felicidad ¡Ande yo caliente y ríase la gente!...

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  7. Una táctica que ya he oído a varias madres usar, con mis sobrinos mayores ha funcionado.
    Para mi es importante que sigan creyendo en la magia.. ya tendrán tiempo de desencantarse de la vida.

    Trastadas de mamá

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  8. ¡Eres la mejor! yo tambien creo que hay que mantener la inocencia de los niños a toda costa y es que tienen tooooooda una vida para ser mayores pero la infancia es tan corta........ snifff.
    Besos

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  9. Pues mi trauma fue muy grande.
    Mi cumpleaños es el 5 de enero.
    ¿Imagináis de donde se suponía que venía yo?
    Efectivamente, me habían traído los Reyes.
    Tal inocencia era la mía, tan grande mi fervor y tanta la fe ciega en mi madre que el día que mi prima me dijo que los Reyes eran los padres mi respuesta fue muy sencilla:
    "Anda, tonta... ¿de dónde van a sacar los padres tanto dinero?"
    Ahí queda eso.
    Claro que, cuando ya no había modo de ocultarlo, porque en el cole los niños son muy crueles, y mi madre se derrotó antes mí... ¡ay!, menudo disgusto tan grande. ¡Qué llanto!. ¡Qué malo el dolor de la traición...!

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  10. Ay querida ardúa tarea la navidad, monillo anda despistado intentado ubicar a ese olentzero del que le hablo y le canto, que supuestamente a cambio de sus chupetes le va a traer su preciado camión. La historia es que hemos descubierto que queremos algo más y q es muy caro, pues nada toda la pu... semana lleva pidiendome pasta para ayudar a olentzero a comprar el otro regalo..

    Ahora en serio de esta noche no pasa que me haga un guión de como le voy a contar la sarta de trolas navideñas para que no me pille... mira me has inspirado para un post

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  11. Llevatelo a Colonia y que vea las tumbas de los "supuestos reyes magos"...jjajaj....

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  12. Tienen pinta de jodeinocencias, los teutones... Yo x si acaso me voy el finde al pueblo de Papá Noel en Montreaux, no vaya a ser que para el año que viene la ilusión no sea la misma... Que mi mayor tiene un año menos que tu mayor... Y no me quiero perder esa carita!!! Os imaginais??? Ver el pueblo de Papa Noel de verdad??? No tiene precio!!

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  13. Con lo bonita que es la ilusión... En eso sí he salido muy "de la tierra". Espero que Maromen no arremeta contra tu parchecillo :P

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  14. Así que creer en los Reyes Magos no, pero en bolitas mágicas que curan sí... No hay quien entienda a esos teutones...

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  15. Vaya! yo le hubiese dado homeopatía pues ¡eso si que cura todo hasta la duda! un besote desmadroso

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  16. ¡Jajajajaja! ¡Qué listo te ha salido el chaval!

    Pues nada, eso toca, habrá que apencar con ello.

    Saludos

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  17. Que difícil te tiene que resultar, siendo tan diferentes en todo, pero me parece magnifico que intentes crear un rompecabezas y aunar costumbres. Gracias a dios mi marido aunque extranjero (argentino) es de un país tan similar que no hay prácticamente diferencias en las costumbres.

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  18. Yo estoy en las mismas con el choque cultural y San Nicolás, Papá Noel o los Reyes Magos, al final todos acaban trayendo regalos y mi marido echando humo que se le evaporó el sueldo.
    Pero te cuento que estamos haciendo obra en la casa y el jardín y uno de los obreros es igualito igualito a Papá Noel. La voz, las gafas medio caías en la nariz, el pelo, es tremendamente agradable(y éstos croatas no suelen serlo) y un día, para llamarle que vieniera a terminar una cosa, me enteré que su nombre traducido sería...NOEL.
    A mi (papá) Noel me ha traído un tejado nuevo con el mi casa y mis nenas están calentitas. De verdad que son los padres?. Es hora de que vuelvas a creer en la magia.
    Y éste obrero no se va sin que yo le haga una foto para que vean que es verdad!.

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  19. Fíjate tú que tal y cómo están las cosas estoy por confesárselo a la pequeña para que eche una mano con lo de su hucha.

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  20. Yo también estoy manteniendo eso de "es que a esos niños tan malos se los tienen que comprar sus padres"... pero mi ESTRELLA, a sus 10 años, ha dejado de preguntar y cada vez que el PLANETA dice algo raro, sale en defensa de los Reyes Magos de una forma tan exagerada que, claramente, lo sabe... Un beso "embusterilla secreta"

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  21. Querida alemañola (y otras interesadas): ha pensado usted lo fácil que sería crearse una cuenta tipo «Reyesmagos@Gmail.com» para volver a ilusionar al chiquillo? Y si también Le escriben a tu hijo, entonces la alegría, el alboroto y los perritos piloto se ven a ver hasta en la China.

    Ps: mi novio se hizo una cuenta así (no podía suponer que era el) y me tuvo todas las navidades esperando mail de los Reyes ReyesxD

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  22. jajajaja lastimica... todo sea porque cuando sea mayor, mayor, comprenda el reengaño y os echéis unas risas juntos xD

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  23. Mi sobrina lleva 2 años con la duda (¡tiene 11!) pero no acaba de descartar la fantasía, ni nosotros de reconocer ná. Como va al cole alemán también ha estado siempre liada con el Christ Kind y demás. Ella no es tan inquisitiva ni analítica (por desgracia) a), lo bueno de eso es que no hay que darle muchas explicaciones. Mientras haya "cacalos"(como llamaba de pequeñita a los regalos) qué más da quien los traiga.

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  24. Totalmente de acuerdo contigo. Los alemanes no respetan la inocencia de los niños. Mi hijo tiene ahora cuatro años y mi suegra, alemana, quería explicarle el año pasado ya la "verdad" de todo el asunto. Me pone frenética, no lo soporto. Menos mal que mi santo -al menos en esto- me apoyó y ahí seguimos. Nikolaus, Christkind, sí, sí. Pero los buenos de verdad, los Reyes. Jajaja, yo respeto todo y también compagino todo, pero eso no lo pude evitar.

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  25. A ver como me las apañaré yo, que tendré además de todos tus personajillos a otro elemento en discordia, el caga Tió!

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  26. gracias por todas las ideas para cuando en un futuro lleguen las preguntas, porque tengo un embrollo con todos ellos que no sé cómo voy a salir de él cuando mis hijas sean menos inocentes... inocencia al poder cuanto más tiempo mejor!

    Feliz Nikolaus esta noche!

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  27. Tomo nota! Me ha parecido una salida estupendísima! Larga vida a la inocencia infantil. Sus caras de ilusión, de asombro... son la magia de mi Navidad!

    Rebeca

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  28. Jajaja. me parto con tu hijo, es la caña. Tengo que decirte que en mi casa ya nadie cree en los Reyes Magos salvo yo, que más bien creo en la magia de la reina de la casa que es la menda lerenda. Mis angelitas tienen 10 y 11 años o sea que nasti de plasti. Cuando la peque me dijo: voy a hacerte una pregunta y quiero que me digas la verdad.... me temblaron las canillas porque supe que la inocencia había empezado a irse de mi casa. Un beso y que te sea leve. Eso sí, amenazale con cualquier cosa que se te ocurra para que no se lo cuente a los hermnaos, está permitido en el manual de las malasmadres.

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  29. Me acuerdo un día que se me cayó un diente y mi madre insistía en esperar una semana para dárselo al Ratón Pérez. La pobre estaba en el turno de noche. Después de tres días, me cansé e insistí en poner el diente debajo de la almohada.

    Llegado el momento, hicimos el famoso ritual: el valioso diente, debajo de la camita. A la mañana siguiente, no había nada ... nadaaaaaaaa. Asi que decidí quedarme la cama. Como a los 10 minutos apareció mi padre ... con el regalín ... para llevarse el diente. Me hice la dormida y pensé: "pobre, papá. Nunca será como mamá" jajaja :DDDDDDDDDD

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  30. Y os confieso que yo ... tras ocho años en Alemania ... el día de Reyes miro la cabalgata de Madrid (que es la que retransmiten) y lloro como una magdalena ... Me da muchísima pena no poder estar en casa. Me he llegado a poner yo sola un regalico por la noche para abrirlo por la mañana ... AAAAAAAAAAays que locos estamos. Pero, los Reyes ... son los Reyes :))))))) Ojalá mi hijo pueda disfrutarlo igual :)))))

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    1. Mujer, que no eres la única que ve las cabalgatas (yo incluso dos, también la de la televisión de Galicia), que ya hay que tener ganas! La imagen es la imagen y las de la cabalgata fueron la clave para mi hijo. Dónde va a parar el lujo de los Reyes, esos traen cosas chulas fijo! Jajaja. Además, cuando nos toca quedarnos las Navidades en Alemania, los Reyes siempre traen mejores regalos que el Christkind, jeje. Es una faena, lo sé, pero en esto no me corto un pelo, y sí, es a mala idea, ja, ja, ja (risa maléfica).
      Y también se me cae media lagrimita, snif, snif. Ains, qué nostalgia!

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  31. A mi hijo, con 9 añazos, le dijo su mejor amigo que los Reyes eran los padres. Y mi hijo le contestó ¿Los padres de quién? Al final se lo dijimos nosotros antes de que tuviera que decírselo la novia. Y aún así tardó en quedarse convencido... y siguió creyendo en el ratoncito Pérez.

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  32. Mi pobre hija..con 7 años y no lo sabe ni aún sospecha....la verdad es que en esta época los críos descubren el tomate demasiado tarde...tengo alumnos de 9 años que aún lo desconocen ...y me preguntan a mí!!!!!!
    Me parto contigo,eres super divertida :))

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  33. y porqué no reinventar una "Cofradía de Regaladores", todos muy buenicos ellos, y que se reparten las zonas, los tiempos y la calidad y cantidad de los regalos.(Los Reyes Magos, que son tres, dan más y mejor!!!)
    Incluso a tí, Mayor, por ser alemañol, te tocan dos (o tres), y a tus compañeros , que "los pobres" son SOLO alemanes, no tienen Reyes.Que se chinchen!!

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  34. Sencillamente mágico. A mi me encanta ser Rey mago de sus fantasías!. Es un poco como volver a ser niños!. Con lo poco que la vida cotidiana nos da para soñar...

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  35. ...los mios mayores han creído hasta los 10 años.... pero el tránsito ha sido muy bonito, porque ahora me ayudan a que su hermana pequeña siga creyendo en los reyes, y a enterarse disimuladamente qué les gustaría a la familia que les regalasen....es muy divertido....

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  36. Me encanta como escribes, tienes muy buen rollo!! Suerte con tus explicaciones!

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  37. para completar el caos de la biculturalidad navidena te falto nuestro turron y sus galletas........yo solia llevar las galletitas cuando iba a pasar las navidades a madrid hasta que un verano las descubri en la despensa diras com las suelas de un zapato y sin faltar una

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  38. Otia...¿no se irá de la boca con los otros dos? mira que los mayores eso de porculearnos a los pequeños lo llevan en los genes XD

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  39. Me he quedado preocupadísima. Si yo ya estoy así de mal sin tener ningún hijo, ¿cómo estaré cuando algún ser humano salga de mi interior? Intuyo que tocaré cotas antológicas...

    Mil besos y hola, que nunca te había comentado, jeje :)

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  40. Bueno... igual soy un poco bruta... pero yo creo que según la edad de tu hijo, igual te está siguiendo el juego...
    Claro que mi hija, de 7 años, este verano subió del parque diciendo que su amiga le había dicho una tontería: que el ratoncito Perez no existe. Y yo: pues sí que te ha dicho tontería, sí... Si no existe... ¿quién trae los regalos? Y mi hija: pues eso mismo digo yo...

    A mi casa sólo vienen los reyes, por más que por todo el barrio venga Papa Noel. Explicación para mi hija: van todos tan cargados que se reparten el trabajo. Y a nuestra casa nos tocaron los reyes, que son los mejores. MI hija, feliz y contenta. Y yo más, porque yo soy de los Reyes a morir.

    Me temo que al año que viene mi hija ya sepa la verdad... y me da una pena... inmensa...

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  41. gracias por la sutileza del verbo,muy grato la verdad.Un saludo desde España.Amaltea

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  42. Pues la mia que tiene sólo 5 años ya ha tenido que salir a defender la existencia del Ratoncito Pérez,y eso que apenas se le empiezan a caer los dientes. Es que en su clase hay una niña hija de pragmáticos que lo sabe todo y lo cuenta todo. Ya éstas navidades hemos tenido una charlita sobre si de verdad no son los padres los que traen los regalos... Qué pena... Yo me apunto a lo de los niños malos se quedan sin reyes. Venganza!!!!

    y felices Reyes...

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  43. Hola acabo de descubrir tu blog y ya me lo he apuntado en los favoritos,primero porque yo nací en Alemania y me has recordado muchísimo la navidad de antaño.Y después por todas las cosas que como madre, más tarde o más temprano a todas nos ocurren.Lo de desvelarle a los niños lo de la existencia de los reyes o el ratoncito Pérez es ardua tarea.El mío lo descubrió hace dos con 9 años.Primero me preguntó:"¿Mamá el ratoncito existe?".Su cara era de tal decepción que él mismo me estaba diciendo que ya contaba con ello.Mi cara era el espejo del alma,sonreí y le dije que no,que eso eran cosas de niños más pequeños.A lo que me contesta muy seguro,pero los reyes y Papá noel sí,¿no? y yo le aseguré que sí.Por lo que se ve él le estuvo dando vueltas al asunto y al rato me volvió a preguntar.A lo que muy a mi pesar me tuve que sentar con él y contarle la realidad,pero que sería un secreto ya que su hermana es más pequeña y aún no le vamos a desvelar la historia.Nunca había visto llorar a un niño de tal forma desconsolada.Era como si le hubieran traicionado,era el fin de la inocencia,esa inocencia que pierden y se hacen mayores.La pequeña que ahora tiene nueve anda con la mosca detrás de la oreja,lo que me extraña es que aún no se haya dado cuenta.Yo creo que es duro para ellos perder esa magia.Se sigue autocvonvenciendo cuando ve reportajes en la tele sobre Santa Klaus en Finnlandia,pobrecilla.En fin así es la vida.Ahora él sabe que somos nosotros,ahora muchas veces se preocupa de lo que cuestan los regalos que pide y renuncia a algunos.Pero como le hemos dicho,sí él trabaja en el colegio y las notas son buenas tendrá siempre los tres regalos que ha tenido siempre,por parte de los abuelos y el nuestro,además de Papá Noel,que ya está bien.Bueno encantada de conocerte,me verás por aquí,feliz año.Ya hablaremos de alemania,ja,ja,ja,ciaoooooooooooo

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  44. hola, soy un papá español en alemania (niña de 5 y niño de 3), acabo de descubri tu blog y me he sentido superidentificado, me he reido un montón, y me encanta pensar que aun me quedan muchos posts por leer :-)
    Respecto al problema de los Reyes yo lo solucioné iendo a España cada año para Reyes, así los niños reciben dos tandas de regalos, y crean una asociación postiva con España como ese lugar al que van y les dan regalos los Reyes.
    Más problemático resultó el conflicto Zahnfee- Ratoncito Pérez cuando se le cayó el primer diente. Lo solucioné diciendole que los niños "mixtos" tienen una ventaja y es que vienen los dos así que dejé dos regalitos pequeños y se puso la mar de contenta.
    Para evitar el shock de descubrir que todos estos entes mágicos son los padres, yo le voy dando pistas en plan "yo nunca he visto a los reyes y tu?", "tu crees que los Reyes traen los regalos?" en fin, que le voy creando dudas sin revelar la verdad, de modo que cuando alguien se lo diga ella ya se lo haya olido antes y no me diga que yo la engañé.
    Un abrazo

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