Cuando en Alemania me decían aquello de ein Kind ist kein Kind (useasé, un niño es ningún niño) me daban ganas de abofetear ad eternum al listillo de turno.
Desde este fin de semana, cosas de la vida, me declaro listilla de turno y, además, me atrevo a añadir que si el ein Kind en cuestión es el tercero, ese ein Kind es igual a Null.
Mi señor marido me suplicó (arrastre rodillero tipical sevillanish in semana santa incluido) que no le dejase a los tres y una que es blanda dijo que bueeeeeno y se llevó al Monstruo del Rizo (singular, sí) – antiguamente conocido como Pestañas – a las Hispanias.
Hipócrita a rabiar que es uno, ha sido un dechado de sonrisas bidentales constantes, caiditas de ojos esporádicas y estudiadas y me-entretengo-con-cualquier-cosilla-ni-te-molestes-mujer durante 4 días.
He podido tostarme al sol en la piscina… ¡leyendo un libro! He podido pasarme toda la mañana en la peluquería, hacerme una limpieza de cutis, salir a comer, comprarme un vestido en la enésima tienda en la que entraba(y no la primera y última, como viene a ser costumbre desde que me dio por reproducirme), ponerme tacones, pintarme la raya, irme a una boda toooodo el día, caer rendida y alcoholizada (con 3 copas, vale, pero una que ha perdido la costumbre) en una cama de hotel (sola, no se me asusten, pero es que la boda era fuera de Madrizzz), dormir del tirón, remolonear hasta MI desayuno…
Eso sin contar el tamaño reducido de la maleta, por el tiempo veraniego que me esperaba y el reducido tamaño del niño que me acompañaba, el viaje en avión y los correteos aeropuertiles con un solo bebé (y todos sabemos el poder generador de salivas ajenas que tienen medio metro de lorcillas y las facilidades y ayudas que eso implica), la felicidad absoluta del Monstruo en cuestión, por ser hijo/nieto/sobrino/hijodeamiga único como excepción... usw.
Mañana a mediodía, eso sí, se acabó el chollo. El mío y el del de las lorzas.
Volvemos al mierdapueblo: Lluvia, caos, mamitis y mujeritis agudas, persecuciones a Destroyer, mamimamimamimamimamimamimamimamiiiiii del Mayor, mantequilla y desfiles nocturnos variados.
Y yo, que o soy tontalculen o tengo un síndrome de Estocolmo de manual, (no tan) en el fondo lo estoy deseando.
Desde este fin de semana, cosas de la vida, me declaro listilla de turno y, además, me atrevo a añadir que si el ein Kind en cuestión es el tercero, ese ein Kind es igual a Null.
Mi señor marido me suplicó (arrastre rodillero tipical sevillanish in semana santa incluido) que no le dejase a los tres y una que es blanda dijo que bueeeeeno y se llevó al Monstruo del Rizo (singular, sí) – antiguamente conocido como Pestañas – a las Hispanias.
Hipócrita a rabiar que es uno, ha sido un dechado de sonrisas bidentales constantes, caiditas de ojos esporádicas y estudiadas y me-entretengo-con-cualquier-cosilla-ni-te-molestes-mujer durante 4 días.
He podido tostarme al sol en la piscina… ¡leyendo un libro! He podido pasarme toda la mañana en la peluquería, hacerme una limpieza de cutis, salir a comer, comprarme un vestido en la enésima tienda en la que entraba(y no la primera y última, como viene a ser costumbre desde que me dio por reproducirme), ponerme tacones, pintarme la raya, irme a una boda toooodo el día, caer rendida y alcoholizada (con 3 copas, vale, pero una que ha perdido la costumbre) en una cama de hotel (sola, no se me asusten, pero es que la boda era fuera de Madrizzz), dormir del tirón, remolonear hasta MI desayuno…
Eso sin contar el tamaño reducido de la maleta, por el tiempo veraniego que me esperaba y el reducido tamaño del niño que me acompañaba, el viaje en avión y los correteos aeropuertiles con un solo bebé (y todos sabemos el poder generador de salivas ajenas que tienen medio metro de lorcillas y las facilidades y ayudas que eso implica), la felicidad absoluta del Monstruo en cuestión, por ser hijo/nieto/sobrino/hijodeamiga único como excepción... usw.
Mañana a mediodía, eso sí, se acabó el chollo. El mío y el del de las lorzas.
Volvemos al mierdapueblo: Lluvia, caos, mamitis y mujeritis agudas, persecuciones a Destroyer, mamimamimamimamimamimamimamimamiiiiii del Mayor, mantequilla y desfiles nocturnos variados.
Y yo, que o soy tontalculen o tengo un síndrome de Estocolmo de manual, (no tan) en el fondo lo estoy deseando.
Ni tontalculen ni síndrome de Estocolmo, creo que se llama ser madre y volver al hogar dulce hogar. Aunque a veces una necesite escaparse unos días para valorarlo. Y es que para eso inventaron las vacaciones ( o escapadas ocasionales) y los fines de semana ( no para las madres), para recomponerse.
ResponderEliminar¿por qué será que en cuanto los sacas de casa, los pequeños demonios se convierten en angelitos? Me parto, mi hija es igual. En casa, no te despistes un minuto, que la arma. Fuera, delante de gente, ni un lloro, come lo que le pones, contenta y sin rechistar, y se entretiene haciendo gracias a diestro y siniestro. "No sé de qué te quejas, pero si es tranquilísima". Joerrrrrrr........
ResponderEliminarJajajjaja! Lo malo es que en el momento te sientes la única a la que le pasan esas cosas!
ResponderEliminarUn beso!
Me divierte leerre.Que te quiten lo bailao, aunque volver a casa siempre se agradece, a que sí?
ResponderEliminarPues que te quiten lo bailao y hasta la próxima, mientras sobrevive con el recuerdo ;)
ResponderEliminarMe encanta leerte.Que te quiten lo bailao, aunque que bien se siente uno cuando llega a casa!!!
ResponderEliminarjajaja mañana tienes que hacer entrada triunfal en mierdapueblo luciendo bronceado hispano que de eso las mutter no tienen ni guarren :pp
ResponderEliminarMe alegra que lo hayas pasado bien, ha sido un lujazo. La vuelta a la realidad será dura pero por otro lado lo estabas deseando, si es que así somos!.
ResponderEliminarJe,je. Bueno, bueno, ese kit kat en España sonaba de veras bien, me alegro de que hayas disfrutado de unos días de diversión y relax. Ahora vuelta a la realidad...y ni Síndrome de Estocolmo ni leches, no podemos vivir sin nuestros pequeños, aunque un descansito de vez en cuando no venga mal....
ResponderEliminarY lo contento que habrá estado el peque teniendo a mami por fin en exclusiva, sin compartirla con los hermanos...eso también es importante para ellos.
ResponderEliminarGenial, el caso es dejar a la mami mal ;)
ResponderEliminarMe alegro de que la escapada haya salido bien y seguro que te ha venido de perlas.
Es que mami le ha dejado ser durante tres días hijo único y eso tiene que agradecerlo, porque son muy listos, así, lo mismo se repite...
ResponderEliminarSeguro que esta semana tu marido y tus otros retoños te tiene en palmitas, pero durará poco ;)
Marta
Ha sido un interesante kit kat pero tus niños te tirán, por mucho que eso te haga preguntarte si eres una tontalculen jeje!!
ResponderEliminarQué bien! por ti y por rizito!! ;-)
ResponderEliminarMe alegro de que te lo hayas pasado genial, de que se haya portado tan bien, y de que vuelvas a encontrarte con el resto de la tropa (sí, incluyo en la tropa al nazareno suplicante)
ResponderEliminarPero jamás podré entender que te guste haber tenido que entrar en una cuarta tienda,,, ni siquiera entrar en la segunda. Ese gen debe estar en el cromosoma X como doble recesivo ;)
No te deseo buen viaje porque deduzco que ya habrás llegado
Jo, y yo me estreso con una... mira, aquí el típico ejemplo de familia numerosa que hace fácil lo difícil, como es criar tres hijos, y difícil lo fácil, usease los que tenemos menos y pensamos que estamos bien jodíos...
ResponderEliminarVeo que lo has disfrutado, enhorabuena!!
Si al final la conciencia nos juega malas pasadas...con lo bien que se está un momento sola, esa cama del hotel que yo he disfrutado la noche del viernes a sábado con mi marido, el me levanto o no, el desayunar solos en silencio, hablando y haciendonos manitas como dos enamorados sin que nadie nos interrumpe...y luego te viene a la mente tus hijas, ¿que estaran haciendo? ¿habran dormido bien?...ggggrrrrr!!!
ResponderEliminarJajajajaja! Es lo que tienen estas pequeñas escapadas maternales... que como no son muy frecuentes, se disfrutan el triple!
ResponderEliminarÁnimo con la reentré!
Pues será cosa de hacer un estudio en profundidad, porque mi tercero (de 6 años), también cambia radicalmente a la que le toca ejercer de "hijo único".
ResponderEliminarSi es que en el fondo lo único que les pasa a los pobres terceros es que como no hagan mucho ruido cuando están con los otros, nadie les hace caso....
lo importante es lo bien que te lo has pasado, el descanso y la desconexión psíquica de la rutina! y que te quiten lo bailao!!! pero es normal echar de menos a la family, tontas (y normales) que somos no? un besazo
ResponderEliminares que ser tercero es muuu jodío
ResponderEliminarTe lo digo yo, que soy tercera
Holaaa este fin de semana mire en en canal TVe extranjeros viviendo en España, y habia dos alemanas que se la estaba pasando de maravillas alli, hicieron algunas comparaciones con su pais, y eligieron quedarse en España muy divertidas ellas, me recordaron mucho a vos y las cosas que contas jajajaja
ResponderEliminarJjajaj, muy bueno. Me río no sabes cuanto contigo.
ResponderEliminarPero eso del refrancito solo surge efecto cuando tienes dos o más no??? Porque yo tengo una y no quiero ni imaginarme con ella haciendo malestas y en el aeropuerto.......
Es fantástico leerte!!!!!!!Gracias.
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